Cáncer: Todo Lo Que Necesitas Saber


Publicando por Mateo Vittali, nutricionista en Keval+
Realmente, el término cáncer abarca muchos tipos de enfermedades tanto benignas como malignas, que se caracterizan principalmente por un crecimiento descontrolado de las células y/o tejidos de la persona que lo sufre, haciendo que las células pierdan su organización y dejen de responder a los estímulos que permiten que cada órgano y tejido realice su función correctamente. Está enfermedad tan heterogénea es muy común entre la población, convirtiéndose en una de nuestras mayores preocupaciones.
Actualmente no se conoce bien la razón de la aparición del cáncer, ya que es un proceso complejo en el que hay muchos factores involucrados, siendo una de las enfermedades en las que se invierte más dinero a nivel de investigación.
Constantemente estamos generando nuevas células a partir de nuestros genes, y el cuerpo a lo largo de la evolución ha desarrollado mecanismos para poder detectar los fallos y repararlos o bien eliminarlos. Hoy en día se está estudiando mucho la importancia que tiene la genética (y alteraciones en ella) en el desarrollo del cáncer.
En los últimos años, la incidencia del cáncer ha incrementado muchísimo, y por ello la sanidad pública está invirtiendo mucho dinero en investigación, tanto para comprender mejor cuáles son sus causas como para curarlo. Toda esta serie de estudios han llevado a descubrir más de 200 tipos de cáncer, cada uno completamente diferente a los demás. Se ha visto que las alteraciones en los genes (debido al estilo de vida y factores que puedan afectarles, de los que hablaremos a continuación) aumentan cada vez que una célula se reproduce (un proceso que necesitamos para sobrevivir). Es por esta razón que los investigadores han determinado que el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer es la edad del individuo, aunque no es la única causa. El estilo de vida, nuestros hábitos alimenticios y nuestro medio ambiente juegan un papel crucial en su desarrollo. De hecho, la revista científica Pharmacology research afirmó que “Solo del 5 al 10% de todos los casos de cáncer pueden atribuirse a defectos genéticos, mientras que el 90 a 95% restante tiene sus raíces en el medio ambiente y el estilo de vida”.
Por otro lado, los factores no genéticos que pueden incrementar el riesgo a desarrollar cáncer son llamados carcinogénicos, definidos como sustancias capaces de producir cáncer en un tejido vivo, como son la radiación ionizante, la ultravioleta, productos de desecho de la indústria, el humo del tabaco, la obesidad y algunos virus.
Para no hacer este artículo demasiado extenso ni específico, para aquellos que queráis profundizar sobre el cáncer os dejo un PDF adjunto donde podréis encontrar las bases fisiológicas del cáncer:
Bases Fisiológicas Del Cáncer [PDF]
Actualmente, existen 3 métodos de detección y diagnóstico:
Detectando en sangre diferentes biomarcadores tumorales, siendo lo más conocidos: PSA, CA, CEA y AFP.
Por ejemplo, tomografía computarizada, resonancia magnética, tomografía nuclear, gammagrafía ósea, rayo X y tomografía por emisión de positrones (PET).
Se realiza un análisis microscópico de una muestra de tejido vivo.
Una vez que el cáncer se ha desarrollado, una pregunta muy común es: ¿qué pronóstico tiene?. Es difícil responder a esta pregunta. Existen muchos factores que pueden afectar al pronóstico y la gravedad del mismo, algunos de los cuales son característicos del propio cáncer, como el grado de malignidad, el lugar donde se encuentra y la rapidez a la que crece; mientras que otros, como el estado fisiológico de la persona (edad, estado nutricional, etc.,) y la respuesta individual al tratamiento son característicos del individuo.
Es importante recordar que, aunque en los últimos años la mortalidad asociada al cáncer ha disminuido un 40% (en cánceres sin metástasis) gracias a los grandes avances en el campo oncológico, todavía son insuficientes, ya que, una vez instaurada la metástasis, la mortalidad no ha disminuido en absoluto. Por tanto, detectar y actuar sobre el cáncer antes de que disemine por el organismo a través de la metástasis es uno de los grandes retos de este campo.
Debido a la naturaleza tan compleja del cáncer y que hoy en día se ha convertido en una enfermedad crónica, la investigación que envuelve el mundo del cáncer está igual de centrada en caracterizar sus bases biológicas así como en desarrollar nuevos fármacos que puedan frenar tan devastadora patología.
Actualmente, el tratamiento del cáncer cuenta con un amplio abanico de abordajes médicos distintos que intentan aproximarse cada vez a un tratamiento específico para cada tipo cáncer y persona. Los principales tratamientos del cáncer existentes a día de hoy son:
Extracción física del cáncer (tumor).
Utiliza radiación ionizante para destruir las células cancerígenas.
Utiliza agentes farmacológicos para destruir el cáncer.
Una técnica muy novedosa que utiliza las propias células del sistema inmunitario del paciente. Se basa en extraerlas, tratarlas para que reconocan las células tumorales como células a eliminar y reintroducirlas en el cuerpo con la finalidad que destruya las células tumorales.
Utiliza anticuerpos que se unen al tumor y atraen al sistema inmunitario de la persona para que destruya las células tumorales.
Utiliza liquido radiactivo que, una vez ingerido se quedan retenido en el tumor. Después se somete el paciente a fuentes de luz que, estimulan la sustancia previamente ingerida, para que libere electrones, que en segunda instancia provocan la muerte del tumor.
Además de estos cinco tratamientos para combatir directamente el cáncer, existen otros dos tipos de tratamientos que se usan de forma secundaria:
Se intenta, restablecer la pérdida de células sanguíneas y/o otra células, debido a los efectos secundarios de la la quimioterapia o radioterapia.
Actualmente, y de forma muy novedosa, se están usando mucho en los pacientes diferentes terapias integrativas que pueden, JUNTO a la terapia convencional, potenciar el tratamiento del cáncer, aliviar los síntomas, reducir los efectos secundarios y paliar el sufrimiento del paciente. Aunque estas terapias integrativas son cada vez más reconocidas como efectivas para tratar el cáncer, es fundamental subrayar que las instituciones oncológicas sólo integran aquellas que tiene respaldo y evidencia científica. Entre las distintas terapias integrativas encontramos:
Por ejemplo periodos de ayuno antes y después de la quimioterapia, dieta cetogénica, altas dosis de vitamina C, administración de análogos a la glucosa y nutraceútico, como el resveratrol y la quercetina, entre otros.
El mantenimiento de la masa muscular, así como el correcto volumen de oxígeno (capacidad pulmonar), han demostrado disminuir la mortalidad, la incidencia y la reincidencia del cáncer.
Aunque existen muy pocos estudios clínicos, se ha demostrado que el mindfulness podría ayudar a reducir la carga psicológica negativa de los pacientes oncológicos, permitiendo que estén más conscientes de su situación para poder lograr, junto al equipo médico, la mejor recuperación posible.
ESTUDIOS
SITIO WEB
Cáncer en español. Instituto Nacional del Cáncerhttps://www.cancer.gov/espanol (1980).